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Ronald Wayne: la historia no contada de Apple

En 1976, Ronald Wayne creó Apple junto a Steve Jobs y Steve Wozniak; días más tarde, el miedo le hizo vender su 10% por tan sólo 800 dólares. Continúa leyendo y descubre qué pasó después.

Por Almudena en Ciencia
el  18  de  noviembre  2015
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Todos queremos trascender en la historia; sin embargo, no cualquiera lo logra por una circunstancia idónea. La gente que pasa a la posteridad se arriesga a ser admirado y también criticado por el resto de su vida y a lo largo de la historia. Muchos de estos personajes son empresarios cuyos nombres apenas podemos recordar, pero cuyas historias circulan de boca en boca.

En esta ocasión haremos mención de uno de aquellos emprendedores que, teniendo la oportunidad de convertirse en uno de los hombres más poderosos del mundo, acabó formando parte de la historia de los mayores despropósitos.

Seguro que si hablamos de Ronald Wayne pocos reconocen quién es, pero todos ubican a la empresa de la cual vendió sus acciones, nos referimos a Apple Inc. Así es, Ronald es el anónimo cofundador de la compañía de la manzanita. Wayne, hombre que por miedo al fracaso sufrió una muy mala pasada, pues vendió el 10% que le correspondía una semana después de que Apple diera el pistoletazo de salida por apenas 800 dólares. Para dimensionar la gravedad de su decisión, la porción que poseía tendría hoy en día un valor de unos 70 mil millones de dólares.

Fundación de Apple

Steve Jobs, Ronald Wayne y Steve Wozniak

Steve Jobs, Ronald Wayne y Steve Wozniak, fundadores de Apple, vía Mac History

Steve Jobs y Steve Wozniak crearon su empresa en 1976. Se trataba de dos jóvenes llenos de ilusiones y con ideas muy innovadoras. Jobs decidió que el hecho de ser sólo dos personas podría traer demasiados problemas e incorporó a Wayne al proyecto con un 10% de la empresa, evitando de esta manera los obstáculos en la toma de decisiones.

Wayne, quién duplicaba en edad a Jobs, llegó con un total entusiasmo a la compañía, tal es así que llegó a diseñar el primer logo de la firma. Sin embargo, no todo el camino fue sencillo; los dolores de cabeza llegaron muy pronto. Días después de la creación oficial, el equipo recibió un encargo de la cadena Byte Shop, por el cual Jobs tuvo que pedir un préstamos de 15 mil dólares para hacer frente a los primeros gastos.

Ronald Wayne

Ronald Wayne, vía El Mundo

Por aquella época, la vida ya le había soltado importantes decepciones a Ronald y cuando decidió embarcarse junto a Jobs y Wozniak, arrastraba consigo cuantiosas deudas debido a una empresa fallida de máquinas tragamonedas que él mismo puso en funcionamiento.

Wayne tenía miedo de ser al que reclamaran el pago de cualquier deuda, en numerosas entrevistas, él mismo asegura: “en aquel momento yo era el único de los socios con casa, coche y dinero en el banco. Si algo hubiera salido mal, sólo habrían podido embargarme a mí”.

La vida después de Apple

Con el dinero que ganó de la venta de sus acciones, Ronald montó una pequeña tienda de sellos postales en la localidad de Milpitas, en California; negocio que también fracasó. Pese a lo anterior, no dejó de insistir y llegó a registrar más de una docena de patentes tecnológicas, pero jamás pudo convertirlas en realidad debido a su precaria situación económica.

Ronald Wayne en su tienda de sellos postales

Ronald Wayne, vía Techno Buffalo

Ahora, a los 78 años, pasa los días delante del televisor en el salón de su casa en Pahrump, en el estado de Nevada. Cuando su salud y los subsidios que cobra del Estado se lo permiten, se escapa por fines de semana enteros al Nugget Hotel & Casino de Las Vegas, en busca de una apuesta que lo haga millonario.

De no haberse deshecho de sus acciones, Ronald Wayne podría tener una fortuna estimada en casi 70 mil millones de dólares y su nombre sería famoso en el mundo entero. Adicionalmente, él mismo figuraría dentro de la lista Forbes de los hombres más ricos. Aunque pueda parecernos una locura, 36 años más tarde, Wayne sigue defendiendo que su decisión fue la correcta en aquel momento.

Despedimos esta reflexión con una frase de Wayne para explicar cómo el éxito llega sin que nos demos cuenta: “cuando estás en un punto crucial de la historia no te das cuenta de que, de hecho, estás en un punto crucial de la historia”.


Imagen de encabezado vía Pixabay
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Adicta a las series, la poesía, la música alternativa y la fotografía. Siempre pegada a un libro. Le encanta escribir y vivir en modo aleatorio.

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